Por: Alexa Díaz.
En un contexto global en el que el turismo sostenible cobra cada vez más relevancia, Colombia se erige como un país con un vasto potencial gracias al turismo comunitario. En un diálogo organizado por ONU Turismo, María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), destacó la importancia de este modelo turístico, que promete no solo enriquecer la experiencia de los viajeros, sino también generar un impacto positivo en las comunidades locales.
El turismo comunitario se presenta como "vacaciones con impacto", una tendencia que busca trascender el turismo tradicional y centrarse en el bienestar y la sostenibilidad de las comunidades que lo acogen. Este enfoque ha ganado fuerza desde sus inicios a comienzos del siglo XX, pero ha cobrado relevancia recientemente conforme la conciencia sobre la sostenibilidad ha aumentado. Según Lacouture, la sostenibilidad debe entenderse como un equilibrio entre lo económico, lo social y lo ambiental, asegurando que ninguno de estos aspectos se vea comprometido en beneficio de otro.
Las estadísticas respaldan el creciente interés por el turismo comunitario: un 59% de los viajeros internacionales desea dejar una huella positiva en las comunidades que visitan. Además, un 79% planea viajar de manera más sostenible en el próximo año, y un 75% espera que las empresas del sector ofrezcan opciones sostenibles. Estas cifras, provenientes de datos de Booking.com, reflejan un cambio en la mentalidad de los consumidores, que buscan experiencias que vayan más allá del simple disfrute personal.
Para capitalizar este creciente interés, Lacouture subrayó la importancia de trabajar en tres ejes fundamentales: educación, digitalización e internacionalización. La educación es esencial para cultivar un entendimiento profundo sobre el turismo sostenible, mientras que la digitalización permitirá que las comunidades accedan a plataformas que promuevan sus ofertas y los ayuden a conectarse con potenciales visitantes. Por último, la internacionalización facilitará el acceso a mercados más amplios, beneficiando tanto a las comunidades como a las empresas turísticas que buscan expandir su alcance.
Sin embargo, estos esfuerzos no pueden llevarse a cabo de manera aislada. Fomentar la asociatividad y la gobernanza en las comunidades es crucial. Lacouture enfatizó que la asistencia de aliados estratégicos es indispensable para alcanzar el éxito en este modelo de turismo. La política pública jugará un papel fundamental, proporcionado las directrices necesarias que garanticen una práctica sostenible y equilibrada en el largo plazo.
ONU Turismo, como principal organismo internacional en el ámbito turístico, también aboga por un enfoque de turismo que no solo impulse el crecimiento económico, sino que también promueva un desarrollo inclusivo y una sostenibilidad ambiental. Su liderazgo y apoyo al sector turístico son esenciales para facilitar el intercambio de conocimientos y políticas que potencien el turismo comunitario en el mundo.
En conclusión, el turismo comunitario en Colombia no es solo una oportunidad económica, sino un camino hacia un desarrollo más justo y sostenible. Al enfocar la oferta turística en el bienestar de las comunidades, no solo se beneficia al viajero con una experiencia enriquecedora, sino que se contribuye a la preservación de la cultura, la identidad y los recursos naturales. Así, Colombia puede posicionarse como un líder en esta nueva era del turismo, donde el impacto positivo y la sostenibilidad son la clave del éxito.